Stellantis busca socio chino para salvar sus operaciones en Europa
Stellantis multiplicaría las conversaciones con fabricantes chinos para encontrar un socio financiero para sus operaciones europeas en dificultades. Xiaomi y Xpeng ya estarían en la carrera, con negociaciones que se centrarían en participaciones en marcas como Maserati u Opel. El objetivo del grupo: concentrar sus inversiones en América del Norte y del Sur.
"Las discusiones se centran, entre otras cosas, en la adquisición de participaciones en Maserati u otras marcas de la cartera europea" — Fuentes cercanas al dossier según Bloomberg

Una estrategia de reenfoque geográfico
El nuevo CEO Antonio Filosa no oculta sus intenciones. Tras anunciar en febrero una depreciación de 22.000 millones de euros en las actividades eléctricas norteamericanas, Stellantis busca ahora aligerar su exposición europea. El grupo, que posee Fiat, Alfa Romeo, Citroën, Peugeot, DS y Opel en el Viejo Continente, ve sus ventas estancarse en una región donde la transición eléctrica patina.
Las conversaciones con los fabricantes chinos llevarían varios meses. Xiaomi y Xpeng, dos actores principales del sector eléctrico, ya habrían sido contactados para explorar "opciones de reestructuración" del capítulo europeo. En el mundo real, esto significa que Stellantis busca dinero fresco para evitar recurrir a sus propias reservas.
El cebo tecnológico chino
Oficialmente, Stellantis justifica este movimiento por el acceso a las "tecnologías avanzadas de vehículos eléctricos y software". Una explicación que se sostiene cuando se observa el retraso tecnológico del grupo frente a los fabricantes chinos. Las baterías BYD muestran densidades energéticas superiores en un 20% a las soluciones europeas, y los sistemas de infoentretenimiento chinos dejan en evidencia regularmente a sus homólogos occidentales.
Problema: Stellantis ya tiene un socio chino con Leapmotor. El grupo posee el 51% de Leapmotor International, la joint venture encargada de la comercialización fuera de China. Esta alianza tenía precisamente el objetivo de dar acceso a las tecnologías chinas para mejorar los modelos europeos.
Opel en el punto de mira
El ejemplo más concreto de esta colaboración reforzada podría venir de Opel. Reuters revela que Stellantis estaría en negociaciones avanzadas con Leapmotor para desarrollar un SUV eléctrico basado en la plataforma del B10. Este crossover compacto, comercializado en Europa desde septiembre, tiene un precio de 34.900 euros por 420 kilómetros de autonomía WLTP.
El futuro modelo Opel conservaría el diseño europeo pero adoptaría los componentes electrónicos y eléctricos de Leapmotor. Un enfoque que permitiría reducir drásticamente los costes de desarrollo. Los dos vehículos se producirían en la fábrica de Stellantis en Zaragoza, España, a partir de 2027.
¿Qué autonomía para las marcas europeas?
La pregunta incómoda sigue siendo la de la independencia de las marcas históricas. Maserati, citada en las discusiones, representa la punta de lanza tecnológica de Stellantis con sus superdeportivos electrificados. Ceder participaciones de esta marca equivaldría a abandonar parte del ADN deportivo del grupo.
Para Opel, la situación es diferente. La marca alemana lucha por recuperar su rentabilidad desde su compra a General Motors en 2017. Su reposicionamiento en lo eléctrico (100% eléctrico para 2028) requiere inversiones que Stellantis parece reticente a asumir en solitario.
¿Cuánto vale realmente Opel hoy?
Los analistas estiman el valor de Opel entre 3 y 5 mil millones de euros, el equivalente a la capitalización bursátil de Nio o Li Auto. Para un fabricante chino, comprar participaciones de Opel ofrecería un acceso directo al mercado europeo, evitando los aranceles del 38,1% impuestos a los vehículos chinos.

La producción europea de vehículos chinos sigue siendo marginal: menos de 50.000 unidades en 2025. Una participación en Opel permitiría multiplicar esta cifra por diez utilizando las capacidades existentes de Zaragoza (240.000 vehículos al año) y Eisenach (180.000 unidades).
La apuesta por la supervivencia
Esta estrategia refleja una realidad brutal: Stellantis ya no puede financiar en solitario su transformación eléctrica en todos los continentes. El grupo ya ha reducido sus inversiones en América del Norte (-30% en 2025) y ahora busca hacer lo mismo en Europa.
Los fabricantes europeos tradicionales se t
Escrito por
Jules DuboisEspecialista électrique, hybride, batterie, recharge, autonomie, technologies, electrique, nouveaute
Journaliste automobile passionné par la mobilité électrique et les nouvelles technologies. Après 10 ans dans la presse spécialisée, Jules décrypte ...
Ver todos los artículos (12)